Las fiestas taurinas cuestionadas en Cataluña, tras 19 heridos por toros

En 2010, el gobierno catalán aprobó una ley que prohibía las corridas de toros en el noreste de España. Sin embargo, la misma ley protegía una serie de eventos relacionados con el toro que se celebraban en las fiestas locales de Cataluña, incluidos los encierros de toros conocidos como correbous. Cada año se celebran alrededor de 450 actos en ciudades, pueblos y aldeas catalanas en los que participan toros. Pero un incidente en Girona el domingo, cuando un toro se las arregló para meterse entre la multitud en una plaza de toros móvil, hiriendo a 19 personas, puede obligar al ayuntamiento a replantearse este tipo de acontecimientos.

Una mujer quedó con heridas graves y tuvo que someterse a una cirugía de emergencia el domingo por la noche.

Jordi Camps, alcalde de Vidreres, el pueblo donde ocurrió el incidente, insistió en que las fiestas cumplieron con la normativa vigente, a pesar de que el animal pudo saltar la valla y atacar a una serie de espectadores. Una mujer quedó con heridas graves y tuvo que someterse a una cirugía de emergencia el domingo por la noche. El toro fue asesinado a tiros por la policía local.

El Ayuntamiento de Vidreres ha emitido un comunicado en el que expresa su pesar por lo ocurrido, y se ha reunido con la empresa encargada de organizar el correbous para examinar el incidente. El consejo añadió que en los próximos días decidirá si prohibirá el evento en el futuro, o si se endurecerán las condiciones para su celebración. La policía regional, los Mossos d’Esquadra, han abierto una investigación para determinar si hubo negligencia por parte de los organizadores. El departamento regional del Interior ha confirmado que los trámites para autorizar las actividades relacionadas con los toros se habían tramitado correctamente y que no había motivo para rechazar la solicitud.

La decisión de proteger fiestas como las de correbous en Cataluña fue tomada por los diputados regionales de los partidos catalanes Convergència y la Izquierda Republicana de Cataluña (ERC), así como por el Partido Popular (PP) conservador de la región y el Partido Socialista de Cataluña (PSC). En aquel momento argumentaban que estas fiestas, en las que el toro es el protagonista, forman parte de una tradición que debe ser respetada porque forman parte de la cultura local en muchos lugares de la región. La legislación establece que estas fiestas tienen orígenes que se remontan al siglo XVII, y que se generalizaron en los dos siglos siguientes. Paradójicamente, fue la misma ley la que expresamente «prohibía las corridas de toros».

En’bou embolat’, un toro es inmovilizado para que las antorchas en llamas puedan ser atadas a sus cuernos antes de dejarlas sueltas por las calles.

El año pasado se celebraron en Cataluña un total de 457 fiestas de toros, entre las que destacan la denominada bou embolat, en la que se inmoviliza al toro para que se le aten las antorchas en llamas a los cuernos y se le suelte por las calles, y la bou capllaçat, en la que el toro es arrastrado por las calles por cuerdas atadas a sus cuernos.

La mayor parte de estos actos, 439 en total, se celebraron en una treintena de municipios de las Terres de l’Ebre, en el sur de la comarca, donde se programan diferentes actividades con toros en un solo día. En el resto de Cataluña hay otros municipios que programan estos encierros, como El Morell y Mont-roig del Camp de Tarragona.

Vidreres es el único municipio de la provincia de Girona que sigue celebrando fiestas con toros, después de que Torroella de Montgrí, Olot y Roses optaran por no seguir con ellos. En la provincia de Barcelona, se encuentran en Cardona y Santpedor, mientras que Badalona y Vilafranca del Penedès también los ofrecen, después de haberlos retirado de sus programas hace varios años.

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