El PSOE refuerza la presencia del gobierno regional, pero los alcaldes de las dos ciudades más grandes pierden sus cargos

El izquierdista PSOE tomó el control de los Parlamentos regionales de Murcia y La Rioja de su rival directo, el derechista PP, y ahora también lidera los gobiernos regionales de las Islas Baleares, las Islas Canarias, Aragón, Madrid, Asturias, Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha.

Ya había consolidado su mandato en la Comunidad Valenciana, que optó por adelantar sus propias elecciones regionales al 28 de abril para que coincidieran con las elecciones generales.

Navarra Suma (NA+), coalición de los Ciudadanos de centroderecha, el PP de derecha y la Unión Popular de Navarra (UPN) ganó en la región norte de la que Pamplona es capital, mientras que el Partido Regionalista de Cantabria (PRC), de centroizquierda, ganó en el territorio costero del norte.

Las regiones que no debían ser elegidas ayer domingo fueron Galicia, dirigida por el PP y presidida por Alberto Núñez Feijóo; Andalucía, donde un PP-Ciudadanos arrebató el poder al PSOE el 2 de diciembre; Catalunya, gobernada por Quim Torra en una coalición entre PDdeCAT y el ERC (Republicanos de Izquierda de Catalunya); y el País Vasco, donde Íñigo Urkullu del Partido Nacional Vasco (PNV) ha sido Lehendakari, o presidente regional desde 2012.

Aunque el PSOE ha mantenido y ganado grandes extensiones del país en las elecciones municipales, las dos alcaldesas de izquierda de las dos ciudades más grandes de España han perdido el dominio.

Ada Colau (foto a la derecha) de la filial de Podemos, En Comú Podem, no ha conseguido mantenerse en el banquillo de los acusados en Barcelona, donde Ernest Maragall de ERC está a punto de convertirse en alcalde, y la ex jueza Manuela Carmena (foto a la izquierda) del partido satelital Ahora Madrid de Podemos, que forma parte de la coalición Más Madrid, también ha perdido su puesto.

La coalición del ERC obtuvo 10 escaños, al igual que Colau, pero un pacto entre el ERC y el socialismo daría 18 escaños, lo que parece ser el resultado probable y que Colau ha fomentado para asegurar que Barcelona siga bajo un gobierno de izquierdas.

Carmena y Más Madrid obtuvieron 19 escaños en la capital de España, pero incluso en coalición con los ocho del PSOE, no podría gobernar.

El PP, liderado por José Luis Martínez-Almeida, obtuvo 15 escaños -seis menos que en 2015 con Esperanza Aguirre al timón-, pero con Ciudadanos ganando 11, esto le daría a Almeida 26 escaños de la mayoría requerida de 29.

No ha descartado la posibilidad de incorporar a la extrema derecha Vox, ya que sus cuatro escaños darían un total de 30.

Un pacto entre el partido de Manuela Carmena, el PSOE y Ciudadanos se considera muy improbable.

Seis coaliciones de izquierda se hicieron cargo de las principales ciudades españolas tras las elecciones municipales de mayo de 2015 y se autodenominaron a sí mismas «gobiernos del cambio», pero sólo quedan dos de ellas: Valencia, donde el líder de la izquierda Compromís, Juan Ribó, ha renovado su mandato, y en Cádiz, donde José María González -conocido localmente como «Kichi»- líder de una coalición de Podemos-Izquierda Unida mantiene su papel.

Madrid y Barcelona fueron dos de los cuatro que ahora se enfrentarán a cambios, junto con Zaragoza (Aragón), donde es probable que la coalición Podemos sea sustituida por una combinación del PP, Ciudadanos y Vox, y A Coruña (Galicia), donde la rama de Podemos En Marea baja a seis escaños y el PP o el PSOE, cada uno con nueve, podrán gobernar en función de los pactos que creen con otros partidos.

El partido nacional gallego BNG ha obtenido dos escaños y Ciudadanos uno, y se necesita una mayoría de 14, lo que significa que En Marea y el PSOE podrían unir sus fuerzas y mantener el gobierno de izquierdas en la ciudad.

A nivel de las elecciones locales, la histórica contienda entre los «Dos Grandes», el PP y el PSOE, hace tiempo que ha pasado a la historia -algo que sólo ha empezado a aparecer a nivel nacional en los últimos cuatro años-, ya que los partidos más pequeños e independientes a menudo han estado en el lugar de los hechos y han buscado escaños, con frecuencia sin identificarse ni con la derecha ni con la izquierda, sino basando sus políticas enteramente en lo que consideran que son las necesidades de su ciudad o de su región.

Esto significa que un alto porcentaje de los pueblos y ciudades de España están gobernados por coaliciones.

Añadir comentario