El BBVA en España bajo investigación formal en un vasto caso de espionaje

El segundo banco más grande de España, BBVA, ha sido sometido a una investigación formal por la Audiencia Nacional, como parte de una amplia investigación de espionaje conocida como el caso Villarejo.

El caso lleva el nombre de José Manuel Villarejo, un ex comisario de policía que se encuentra en el corazón de una red de espionaje que abarca dos décadas de escuchas telefónicas, grabaciones encubiertas y otras invasiones de la privacidad contra decenas de políticos, líderes empresariales, jueces y periodistas.

En el marco de una de las 10 investigaciones que componen el caso Villarejo, el juez del Tribunal Supremo Manuel García-Castellón ha puesto a BBVA bajo investigación por presuntos sobornos, revelación de secretos y prácticas comerciales corruptas, de acuerdo con las peticiones de los fiscales.

Se cree que el banco ha contratado los servicios de una empresa dirigida por Villarejo para espiar secretamente a los rivales y a los funcionarios del gigante de la construcción Sacyr, que lanzó una oferta pública de adquisición fallida de BBVA en 2004.

Comisiones Obreras, el principal sindicato del banco, ha acusado al ex presidente Francisco González de ser «el principal responsable de la pérdida de reputación del banco» y ha pedido romper «cualquier vínculo formal» con él. El actual presidente del banco, Carlos Torres, dijo en una nota que su prioridad es «aclarar los hechos».

En su solicitud escrita al juez, los fiscales sostuvieron que «BBVA contrató e hizo pagos ilícitos a una empresa llamada Cenyt, cuyo propietario era Villarejo, afectando a varias áreas sensibles del banco y a varios ejecutivos durante un largo período de tiempo».

Los fiscales quieren saber si BBVA contrató a Cenyt para espiar a personas con el objetivo de obtener información sobre Sacyr, el gigante de la construcción que intentó alejar al ex presidente Francisco González en 2004 y 2005.

Villarejo, que se encuentra en prisión preventiva desde noviembre de 2017, trabajó informalmente para el banco durante 13 años, entre 2004 y 2017, tiempo durante el cual ganó unos 10 millones de euros.

La fiscalía ha llegado a estas conclusiones tras analizar los documentos en papel y digitales incautados a Villarejo en noviembre de 2017, así como el material aportado por BBVA.

La decisión de investigar al propio prestamista se suma a un movimiento anterior contra ocho ejecutivos bancarios actuales y anteriores. Si bien no existen penas de prisión para las personas jurídicas, un veredicto desfavorable podría acarrear fuertes sanciones económicas.

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