Comienza en Almería el juicio por el asesinato del niño de ocho años Gabriel Cruz

El juicio por el asesinato de un niño español de ocho años llamado Gabriel Cruz comenzó el lunes por la mañana en la Audiencia Provincial de Almería, en el sur de España.

Gabriel fue asesinado en Las Hortichuelas, en la provincia de Andalucía meridional, el 27 de febrero de 2018. La novia de su padre en ese momento, Ana Julia Quezada, una nativa de República Dominicana de 45 años de edad que se mudó a España a los 20 años, confesó el asesinato después de que la policía la atrapó moviendo el cuerpo de la niña de ocho años en el maletero de su auto.

Vestida de blanco y con una chaqueta oscura, Quezada llegó a la corte el lunes por la mañana esposada y con una expresión seria en la cara. A las 10 de la mañana comenzó la selección del jurado, y 90 minutos después, siete hombres y dos mujeres habían sido elegidos para juzgar al acusado. Un hombre y una mujer servirán como jurados suplentes.

El juicio se llevará a cabo en nueve sesiones entre el 9 y el 19 de septiembre, y determinará la sentencia que se dictará en Quezada. Los padres de Gabriel, Ángel Cruz y Patricia Ramírez, representados por el abogado Francisco Torres, y la fiscalía piden que Quezada se enfrente a la pena máxima de prisión: la prisión permanente revisable, que permite a los jueces condenar a los delincuentes a cadena perpetua con la posibilidad de libertad condicional después de un plazo fijo mínimo en casos considerados particularmente atroces, como el asesinato de un jefe de estado, los homicidios de terroristas, el asesinato de un menor de 16 años de edad y los asesinatos en serie.

El fiscal también quiere que Quezada sea sentenciado a 10 años adicionales de prisión por dos delitos de infligir daño psicológico a los padres de Gabriel. El abogado defensor de Quezada, Esteban Hernández Thiel, argumenta que el crimen cae en la categoría de homicidio imprudente, o en el peor de los casos, de homicidio intencional.

La jueza Alejandra Dodero ha acordado celebrar una sesión a puerta cerrada el lunes a petición de Torres y del fiscal. La sesión del 16 de septiembre también estará reservada exclusivamente a los expertos forenses. Quezada está lista para dar su testimonio en la audiencia del lunes, y en el segundo día del juicio, los padres de Gabriel aparecerán. Un total de 17 testigos, 22 peritos y 25 peritos han sido llamados a comparecer ante la Audiencia Provincial.

En su declaración de apertura, la Jueza Dodero describió las acusaciones que enfrenta Quezada. El 27 de febrero de 2018, Quezada es acusado de sorprender a Gabriel cuando iba a jugar con sus primos cerca de la casa de su abuela en Níjar. Ella lo convenció de que se subiera a su auto para que pudieran ir a «pintar la casa» en una finca familiar en la cercana Rodalquilar, donde Quezada y su pareja, el padre del niño, Ángel Cruz, estaban renovando una propiedad. Una vez allí, agarró al «niño inocente y confiado» y «lo golpeó violenta y repetidamente, y le cubrió la nariz y la boca con sus manos hasta que murió de asfixia».

Quezada cavó una tumba con una pala que había traído a la propiedad días antes y arrojó el cuerpo de Gabriel dentro. Su brazo izquierdo no le quedaba bien y ella trató de cortarlo con un hacha, pero sólo logró romper los huesos.

El abogado defensor de Quezada argumenta que el crimen cae en la categoría de homicidio imprudente.

Según Quezada, actuó en defensa propia. El asesino confeso afirma que la niña de ocho años se enfadó con ella y la atacó con un hacha de guerra. Ella lo golpeó con la parte roma de la herramienta, dejándolo inconsciente. En un estado de pánico, ella lo estranguló con sus manos, despojándolo de sus ropas y enterrando el cuerpo.

Según la declaración de la corte, Quezada se hizo pasar por «afligido» y en otras ocasiones mostró «una clara actitud de falsedad y pretensión» a lo largo de la búsqueda de Gabriel, quien desapareció durante 12 días antes de que se encontrara su cuerpo. El 3 de marzo, plantó una camisa perteneciente al niño en un esfuerzo por desviar la atención.

El 11 de marzo, los agentes de la Guardia Civil que estaban vigilando la vieron tomar el cadáver y cargarlo en el maletero de su coche. Fue arrestada cuando regresaba a Puebla de Vícar, a 73 kilómetros de la escena del crimen.

Intrusión de los medios
Hay dos caras en este juicio. Por un lado, lo que cubrirán los medios de comunicación a partir de las audiencias y testimonios de los 17 testigos, 22 peritos y 25 peritos que han sido llamados a comparecer ante la Audiencia Provincial. Por otro lado, están los padres de Gabriel, que están aterrorizados por la idea de escuchar los terribles detalles de la muerte de su único hijo. Para abordar esta preocupación, los padres han emitido un documento llamado «Pacto Ético por la Sonrisa de Gabriel», que pide a los medios de comunicación que no filtren información inédita del juicio y que tengan «tacto» en su cobertura.

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