IKEA elimina mujeres y niñas en su catálogo para ultraortodoxos judíos distribuido en Israel

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El nuevo catálogo de IKEA para Israel ha generado indignación dentro y fuera del país por ofrecer una imagen deliberadamente sesgada de la familia y denigrar a la mujer hasta el punto de eliminarla, porque su imagen puede resultar ofensiva para la conservadora comunidad ultraortodoxa judía. Las redes sociales han hecho mofa de la publicación al extrañarse de la cantidad de familias monoparentales existentes en dicha comunidad religiosa.

Se trata de una publicación lanzada específicamente por la rama israelí de la multinacional sueca para acercar sus productos a los ultraortodoxos judíos. Un folleto centrado en la familia, buzoneado exclusivamente en los barrios y localidades donde viven principalmente los ultraconservadores, que también se puede conseguir si se solicita expresamente en tienda. El catálogo muestra una familia sesgada, diseñada ad hoc para el público al que está dirigido, sin una sola imagen en la que aparezcan mujeres o niñas y plagada de escenas en las que los protagonistas son siempre varones: Padres e hijos en ambientes idílicos en los que las madres y las hermanas son invisibles.

Es la primera vez en sus 16 años de existencia que la franquicia israelí de IKEA lanza un catálogo alternativo de este tipo y también será la última. Tras las protestas surgidas, la multinacional asegura estar en contacto con sus asociados israelíes para que el polémico catálogo no se siga distribuyendo. La omisión de imágenes femeninas es una práctica habitual en las publicaciones ultraortodoxas judías.

En la portada de la publicación de la discordia, bajo ese eslogan mundial de IKEA escrito en hebreo, aparece un padre, vestido según la tradición ultraortodoxa echando un vistazo a un libro frente a una estantería plagada de textos bíblicos. A sus pies, dos niños varones juegan sobre una alfombra en el centro del salón. En el interior la historia se repite en la cocina con otra familia también formada por tres varones haredíes que se disponen a comer en una mesa, curiosamente dispuesta para cuatro comensales, mientras el padre sirve zumo a uno de los niños.

Escenas que además de indignación han sido objeto de mofa en las redes sociales, en Israel, donde los internautas se mostraban irónicamente sorprendidos de que hubiera tantas familias monoparentales de varones entre los haredíes, o se preguntaban para cuándo un catálogo gay o dedicado a otros sectores sociales.

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