La falda, una prenda contra la igualdad en los colegios

14

 

¿Puede una niña de cinco años decidir si quiere o no llevar falda al colegio? “No. Seamos realistas. A esa edad no tienen capacidad para decidir. La responsabilidad es de los padres y de los centros escolares”. Inés Herreros pertenece a la Unión Progresista de Fiscales y es miembro de la Asociación Gafas Lilas Contra las Violencias Machistas. “La falda tiene una incidencia directa, por ejemplo, en el juego. En cómo juegan las niñas y cómo juegan los niños. Las niñas tienen que decidir entre hacer el pino o no enseñar la ropa interior. Deben decidir entre no jugar al fútbol y otro tipo de actividades o ponerlas en práctica y enseñar su ropa interior”.

El origen de la falda se remonta casi al principio de los tiempos, y su utilización no se ceñía exclusivamente a la mujer. De hecho, el género masculino de distintas civilizaciones la utilizó durante siglos. “En la actualidad es una prenda con una connotación negativa. Les enseña a las niñas a cómo no tienen que moverse. Saben que si la llevan están limitadas en sus movimientos e incluso llega a determinar cómo tienen que ser como personas”, afirma Inés.

Para las asociaciones que defienden que la falda no sea una prenda obligatoria por no haber alternativa, el uso de esta prenda lleva parejo una conducta de ‘señorita’, “las señoritas cierran las piernas, las señoritas se comportan bien, no son activas, dan buena imagen. Esto se está representando con las faldas. Las faldas y los pantalones diferencian entre niños y niñas, incluso ellos (los niños) están creciendo con esa visión, con la creencia de que su uso se identifica con determinados roles de la mujer dentro de nuestra sociedad. Lo que visibiliza es una sistemática discriminación y una vulneración constante de la igualdad de las niñas en los centros escolares. No se está respetando el marco legal”.

Lo dice la Constitución: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

En España ningún centro escolar (privado, concertado o público) puede obligar a llevar falda. “No pueden disponer del Derecho a la Igualdad. No es una condición negociable. Las niñas y los niños no pueden ser diferenciados por razón de sexo, por tener vagina o pene para que determine cuál es la prenda que deben llevar”. Para esta jurista especialista en violencia de género y que, durante varios años ha sido fiscal de menores, existen trampas en los centros escolares.

En un colegio donde el cien por cien de las niñas van en falda y el cien por cien de los niños van en pantalón se está produciendo una discriminación de hecho. Según Herreros, esto es una trampa. “Si comparamos con aquellos colegios donde no es obligatorio llevar uniforme vemos que el cien por cien de las niñas van en pantalón. Si observamos los parques vemos que las niñas eligen pantalón. No sirve la libertad formal, estamos obligando a niñas pequeñas a ponerse el sistema en la espalda y afirmar rotundamente que quieren llevar pantalón para poder jugar. Esto es algo que deben solucionar los adultos”.

En Gafas Lilas conocen casos de padres que han intentado hacer presión con otros padres y las respuestas han sido sorprendentes: “Es que el colegio no dispone de pantalones para niñas, es que mi hija no va mona. Es necesario concienciar a las madres y a los padres, porque la revolución del pantalón no ha llegado a los colegios. De hecho desde las AMPAS hablan de tradición, de porqué no van a usar falda las niñas si siempre se ha hecho, que las niñas están más monas. Todo esto visibiliza que la revolución del pantalón no ha llegado a muchos centros escolares”, asegura.

Existe una sentencia del Tribunal Supremo del año 2011 en la que se dice que cualquier empresa que obligue a las mujeres a llevar falda mientras que ellos pueden llevar pantalón vulnera el Derecho Fundamental de Igualdad y las está discriminando por razón de sexo. “Lo que tenemos resuelto para los adultos no lo tenemos para nuestras hijas. La sociedad patriarcal que tenemos no está dispuesta a ceder”, argumenta Herreros

“Pensamos que el camino es largo y no siempre caminamos hacia adelante. Se está produciendo un retroceso, como se recoge en las memorias de las fiscalías, en cuanto a las violencia de género dentro de los centros escolares. Nos estamos encontrando roles machistas, muy machistas. Creemos que la mejor solución es el uniforme único, el pantalón único”, afirma.

Fuente

 

Etiquetas: , ,

Categorías: Igualdad